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Recuerdos del Ayer

ATLANTISTA DE LOS SESENTAS

SERGIO ROSAS
miércoles 13 de febrero 2019, actualizada 10:06 am


En la década de los años sesenta jugó en el Atlante una generación de futbolistas destacados, entre ellos Rafael Hernández Spíndola, mejor conocido como "El Jibarito'' Hernández, apodado así por el inolvidable cronista deportivo Ángel Fernández. Rafael jugó de lateral derecho e izquierdo en esos inolvidables Potros de Hierro y su debut profesional fue al lado de grandes figuras del futbol mexicano, como el guardameta Manuel Camacho, José Antonio Roca y Bernardo "El Manolete'' Hernández.

"El Jibarito'' Hernández nació el cinco de abril de 1946 en la Ciudad de México, sus padres fueron don Gabriel Hernández Arellano y doña Consuelo Spíndola, quienes procrearon ocho hijos; Virginia (+), Lourdes, Alicia (+), Elena, Cristina (F), Gabriel, Estela y Rafael Hernández Spíndola.

Vivió su infancia y juventud en la colonia Tacubaya de la Ciudad de México, donde aprendió a jugar futbol y a los 14 años de edad llegó al Atlante de la Liga Intermedia, dirigido por Aurelio Briones, amigo de su padre, de ese plantel pasó a la Reserva Especial de los Potros de Hierro, dirigida por Enrique Valdés.

Tenía 18 años de edad cuando fue llamado al primer equipo para debutar en Primera División en la temporada 1962-1963, siendo su técnico el peruano Walter Ormeño. Su debut fue frente al Necaxa en el Estadio de Ciudad Universitaria. Ganó el Atlante por dos goles a cero y la alineación fue con Manuel Camacho en la portería, Rafael Hernández, Pacheco, Eduardo Colmenero, José Antonio Roca, José Luis Desachi, Luis Alvarado, Norberto Boggio, Alberto Etcheverry, Roberto Escalante y Bernardo "El Manolete'' Hernández.

En su debut le tocó marcar al habilidoso extremo izquierdo del Necaxa, el yucateco Agustín Peniche, seleccionado nacional en varias ocasiones. Entre los extremos que fueron sus rivales destacan Fernando Bustos y Eladio Vera del Cruz Azul, Albino Morales y Manuel Cerda Canela del Toluca, Aarón Padilla y Juan Alvarado de Pumas, Raúl Chávez del Monterrey, Antonio "El Manco'' Villalón y Pablo López del Morelia, Roberto "El Monito'' Rodríguez y Juan Manuel Borbolla del América, quienes sobresalían por su habilidad y velocidad para superar a sus marcadores.

Fue el Atlante el único equipo en que militó por espacio de diez años, por lo que tuvo oportunidad de jugar con varias camadas de jugadores que militaron en ese entonces con los Potros de Hierro, entre ellos los guardametas Alejandro Mollinedo, Raúl Orvañanos, Rafael Puente y Armando Franco; los jugadores de cuadro Marco Antonio Ramírez, "Perico'' González, Sergio Negroe, Claudinor Barbosa, Paulo Valentín, Gisleno Medina, Enrique Cremonini, Mario Paves, Federico Pérez Flores, Ernesto Cisneros, Norberto Boggio, Carlos Alberto Chavaño, Roberto Escalante, Juan Ignacio Basaguren, Luis Amuchastegui, Víctor Manuel Vucetich, Marcos Rivas Barrales, Alberto Rodríguez y Marcos Meneses.

En el Atlante conoció y trató al célebre Manuel Artero, mejor conocido como "El Viejo'' Artero, nacido en Barcelona, quien llegara a nuestro país en el exilio español de 1939 y fuera masajista de los Potros de Hierro durante 40 años. Su aspecto era inconfundible: bajito, fuerte, con lentes de aumento de grueso armazón negro, el pelo encanecido y un sombrero de paja para protegerse de los rayos solares. Cuando un atlantista resultaba lesionado, era costumbre verlo correr a toda velocidad para atenderlo con un pequeño maletín en el que llevaba los "remedios mágicos''.

De los hechos importantes que le tocó vivir con los Potros de Hierro fue la coronación de Bernardo "El Manolete'' Hernández como campeón de goleo individual en la temporada 1967-1968 con 19 tantos, siendo el primer mexicano en lograrlo con un equipo que tuviera como sede el Estadio Azteca, inaugurado en 1966, habiendo tenido oportunidad de jugar en el segundo partido de la inauguración de este histórico inmueble que fue entre Atlante y Valencia, ganando los españoles por dos goles a cero. Los azulgranas realizaron una gira por Europa en octubre de 1968 y enfrentó al Roma de Italia en el Estadio Olímpico de Roma y a la Selección Catalana (combinado del Barcelona y el Espanyol) en el Nou Camp.

Los técnicos que lo dirigieron en el Atlante fueron el peruano Walter Ormeño, José "Ché'' Gómez, Ángel Papadópulos, Jesús Buendía, Alberto Evaristo y don Ángel "El Vasco'' Zubieta, de cada uno de ellos aprendió grandes cosas que le ayudaron en su carrera futbolística. Sus directivos en los Potros de Hierro fueron el Gral. José Manuel Núñez Amaral y Fernando González Fernandón.

Del Gral. Núñez recuerda que era un hombre de carácter muy fuerte, pero protegía y quería mucho a todos los jugadores del Atlante, franquicia que él había recibido en 1935 en plena quiebra y a punto de desaparecer. Acompañaba al equipo a todos los partidos, tanto de local como de visitante en compañía de su esposa. Cuando fue Jefe de Policía del Distrito Federal y los azulgranas jugaban de local rodeaba el alambrado de las tribunas de policías.

"En una ocasión el Atlante sostuvo un partido amistoso contra el Barcelona de Guayaquil en Los Ángeles, California. El plantel desayunaba en un reservado del hotel dónde se hospedaron. En un momento el equipo ecuatoriano intentó ingresar a ese lugar y de inmediato el General Núñez se puso de pie para protestar e impedir el paso de los ecuatorianos, argumentando que el área donde estaban los Potros de Hierro era una extensión del territorio mexicano. Después de discutir con el empleado logró "imponer su ley'', recordó "El Jibarito'' Hernández.

De este polifacético personaje del futbol mexicano existe un anecdotario publicado por entregas en un conocido diario deportivo de circulación nacional, recopilado por el periodista tapatío Gilberto Ramos Galán. Una vez el Atlante visitó al Zacatepec. "El General asistió al partido sin vestir su clásico uniforme militar. Caballeroso como siempre, cedió el paso a su esposa María y a la de José Luis Pérez Noriega, Gerente del Atlante, así como al propio José Luis y a los hijos de éste''.

El taquillero le preguntó: ¿Y los boletos? Como única contestación, el General Núñez dio un empujón al empleado, éste llamó a varios soldados que intentaron amedrentarlo. De pronto apareció un capitán que lo reconoció e intervino de inmediato para evitar cualquier problema. Sin perder el aplomo, el General se concretó a ordenarle al Capitán: "Arrésteme a estos soldados por no reconocerme''. Y tranquilamente caminó a las tribunas''.

Así se las gastaba este controvertido personaje, quien a finales de la década de los años sesenta le cedió el equipo a Fernando González. El General falleció en 1977. Al Fernandón lo recuerda como un tipo ególatra, siempre con un puro en la boca. Se jactaba de ser americanista, sin embargo, le arrendó el Atlante al Gral. Núñez. Los jugadores azulgranas, entre ellos Ernesto Cisneros, le advertían entre bromas que le ganarían al América aunque perdieran con los demás equipos.

Rafael "El Jibarito'' Hernández se retiró de manera voluntaria al término de la temporada 1971-1972, iniciando una nueva vida como Controlista de Computadoras en una conocida empresa metalúrgica mexicana, con la cual llegó a Torreón el primero de julio de 1980, habiéndose jubilado en 2010. Desde el año ochenta radica en nuestra ciudad en compañía de su esposa María Antonieta Martínez de Hernández, sus hijos Rafael, Carlos Gabriel y Consuelo Martínez Hernández, todos ellos profesionistas.

El ocho de diciembre de 1973, en ocasión de celebrarse el 55 Aniversario de la fundación formal del Atlante, Rafael "El Jibarito'' Hernández recibió un reconocimiento por parte de la directiva de ese entonces por su trayectoria en el llamado "Equipo del Pueblo'', la única camiseta que vistió durante su carrera profesional, colores a los que sigue siendo fiel.

¡Hasta el próximo miércoles!

sluisrosas@hotmail.com
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