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Gómez Palacio y Lerdo

ENFOQUE

Diagnóstico, debate y propuesta

RAÚL MUÑOZ DE LEÓN
domingo 20 de enero 2019, actualizada 9:46 am


Es conveniente para la República que el Presidente decida tomar en consideración y aplicar, en lo posible y pertinente, las propuestas elaboradas por la Comisión de Estudios para la Reforma del Estado. Creada e instalada el 21 de agosto del 2000, por quien era entonces presidente electo, Vicente Fox Quezada, esta Comisión fue concebida como una instancia de reflexión y estudio y no como espacio de negociación y redacción de textos jurídicos.

Teniendo de Coordinador a Porfirio Muñoz Ledo, quien de manera sorprendente, mantiene un envidiable activismo político desempeñando elevadas tareas y responsabilidades como diputado federal, presidiendo recientemente la primera Mesa Directiva de la Cámara de Diputados de la actual Legislatura, y con tal carácter tuvo a su cargo tomar la protesta a Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; y preside actualmente la Comisión Permanente del Congreso de la Unión; como vicecoordinadores a Fernando Estrada Sámano y Ricardo Valero Becerra, y en la Secretaría Ejecutiva al gomezpalatino Jorge Torres Castillo, la Comisión sesionó por espacio de tres meses, presentando sus conclusiones en el mes de noviembre del mencionado año.

Es desacertado considerar a Muñoz Ledo, sólo como simple integrante del equipo del presidente, sino formando parte del primer círculo de sus colaboradores, aun cuando pertenezca a otro poder, ya que los une la ideología, en la que hay coincidencias y similitudes, como la de tener una semejante concepción de la política y de la historia, a pesar de la diferencia de edades, pues recuérdese que ambos, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, desertaron del PRI para formar una corriente política distinta, dando nacimiento a lo que hoy es el debilitado PRD.

Esta coincidencia o similitud, se aprecia en que la que parece estrategia de gobierno prioritaria del "lopezobradorismo", la llamada cuarta transformación, ya había sido delineada por Muñoz Ledo desde el 22 de noviembre del 2000, al decir: "Las conclusiones y propuestas que hoy presentamos están a merced del escrutinio ciudadano, del análisis académico y del debate político. Por su naturaleza son inmunes al mercadeo partidario y al chantaje inmediatista. El cambio constituye materia fértil para la germinación de consensos verdaderos que miren a largo plazo. . . Ese día (alude al 2 de julio del 2000 en que resultó electo Vicente Fox Presidente de México), debiera inscribirse en las efemérides de la Nación como el Día de la Democracia, que no niega ni opaca ninguna de nuestras grandes celebraciones: ni el 20 de noviembre, ni el 5 de mayo, ni el 16 de septiembre. Aspiramos, por el contrario, a que se convierta en suma y síntesis de todas ellas. Nada menos que la Cuarta Revolución de nuestra historia".

Con la participación de 160 personajes de la vida pública y privada del país, pertenecientes al mundo de la política, de la economía, de la educación, de la cultura, de la intelectualidad, de los medios de comunicación, del espectáculo artístico y deportivo, de la industria editorial, líderes de opinión, de diferentes credos filosóficos y religiosos, la Comisión abordó su tarea mediante la instalación de seis mesas de trabajo con un tema específico y los subtemas relacionados o derivados de éste, con un secretario técnico que fungió como moderador.

Mesa I.- Derechos Humanos y Libertades Públicas. Secretario Técnico: Alejandro Pérez Morales; Mesa II.- Objetivos Económicos y Sociales del Estado. Secretario Técnico: Javier Apellaniz; Mesa III.- Representación Política y Democracia Participativa. Secretario Técnico: Gregorio Castillo Porras; Mesa IV.- Forma de Gobierno y Organización de los Poderes Públicos. Secretario Técnico: Fernando Dworak; Mesa V.- Federalismo, Descentralización y Autonomías. Secretario Técnico: Alfonso Velasco; Mesa VI.- Constitución y Globalidad. Secretaria Técnica: Mariana Saiz.

La metodología aprobada y empleada por cada una de las mesas fue sencilla, obedeciendo a un estricto sentido lógico: elaboración de un elemental diagnóstico del tema-problema; un espacio de discusión analítica que dio paso al debate entre los integrantes de la Mesa; y finalmente, presentación de una propuesta para orientar los criterios de reforma de las instituciones públicas en cuanto a estructura y funcionamiento: nada menos que la anatomía y fisiología de la política nacional.

Así que la campaña publicitaria de López Obrador relativa a la denominada Cuarta Transformación, motivo de presunción y orgullo, ya desde el 2000 era inquietud e interés de los actores políticos y estaba en la discusión dentro de los grandes temas nacionales. Es oportuno que ahora como titular del Poder Ejecutivo Federal, López Obrador proceda a la revisión y actualización de las propuestas de la Comisión de Estudios para la Reforma del Estado, contenidas en sus Conclusiones.

Se hace propicio mencionar que quienes participaron en esta histórica Comisión, lo hicieron a título personal, sin ostentar representación alguna, a pesar de pertenecer muchos de ellos a instituciones de la más diversa filiación e ideología; expusieron sus opiniones y puntos de vista, animados tan sólo por el supremo interés de impulsar la transición real hacia la democracia sobre la base de una auténtica Reforma del Estado mexicano.

El tema se ha puesto de nuevo en la mesa de la discusión, como tarea pendiente en el contexto de las elevadas decisiones nacionales; hay que retomarlo de manera urgente, sin aplazamiento, si es que realmente se tiene vocación democrática y se quiere acceder a un moderno concepto de Estado.

El próximo mes de febrero estaremos ante el 102 aniversario de nuestra Constitución Política; será inmejorable oportunidad para que ésta sea revisada rigurosa y profundamente, dejando a la reflexión ciudadana la idea de un renovado modelo de Constitución, que es tanto como decir una nueva concepción de nuestra forma de Estado.

Por eso consideramos de gran valía referirnos en este Enfoque a los trabajos de aquella aparentemente lejana Comisión de Estudios para la Reforma del Estado, cuyas conclusiones y propuestas tienen plena actualidad, pues pueden ser tomadas seriamente como punto de partida para generar un efectivo cambio de nuestras estructuras e instituciones políticas.

Un solo ejemplo servirá para ilustrar lo que se dice: La mesa relativa a la Forma de Gobierno y Organización de los Poderes Públicos, abordó el tema de Atribuciones de las Cámaras del Congreso; diagnosticó que la división de poderes es condición esencial del estado de derecho, sin la cual no puede construirse un régimen democrático. Que la división de poderes exige independencia y fortaleza; equilibrio y colaboración para un correcto funcionamiento. No se trata de fortalecer un poder y debilitar a los otros. Se requiere de tres poderes fuertes que cumplan con eficiencia y con eficacia sus funciones para consolidar un auténtico estado democrático de derecho.

Por eso, después del debate se obtuvo como propuesta: que las dos Cámaras concurran en la aprobación del presupuesto y la cuenta pública, ahora facultad exclusiva de la Cámara de Diputados; también en la aprobación de tratados internacionales, hoy reservada sólo al Senado de la República; incluir como facultad del Congreso, la de promulgar las leyes, si transcurrido determinado tiempo, el Presidente de la República no lo hiciera; y conferir al Poder Legislativo la facultad de dictaminar, aprobar y evaluar el Plan Nacional de Desarrollo.

Tres hechos llaman la atención sobre los trabajos de la Comisión, según lo dijo en su momento, quien fuera rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, en el prólogo del Libro, editado por la propia Universidad, que contiene las Conclusiones: la tendencia a preferir la reforma constitucional a la creación de un nuevo orden jurídico y político fundamental; la concepción de que el proceso de cambio se dé por la vía legislativa; y la propuesta de un más amplio, abierto y directo margen de participación ciudadana, y no sólo mediante la vía de los partidos políticos.

r_munozdeleon@yahoo.com.mx
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